TAKI ONQOY
(canto de la enfermedad)
El movimiento TAKY ONQOY, es un movimiento que buscó la unión de las huacas
de Pachacamac y Titicaca para que estos se enfrenten a los dioses de los españoles cabe
recalcar que este movimiento utilizó una estrategia que nadie sería capaz de descubrir,
jugó un papel importante la audacia, la habilidad, la astucia del indígena en la
reconstitución y revaloración de la religión inca que se estaba perdiendo con la
imposición de la fe cristiana, es tanto así que un claro ejemplo de la audacia de los
indígenas son las coronas de las vírgenes, cada corona tiene como adorno una estrella, o
a veces la luna, etc. que vendrían A Ser los dioses de los indígenas, en realidad cuando los
españoles les obligaban a rendir culto a las vírgenes a las cruces en las apachetas estos no
rendían culto a los dioses cristianos, si no a su propios dioses que vendrían a ser la luna,
la estrella, los Apus (los cerros más elevados).
Hasta en la actualidad tiene rezagos en las costumbres y tradiciones que presentan
algunos pueblos sobre todo el sur del Perú.
La resistencia indígena fue una sublevación contra el régimen económico, político, social
y religioso, contra la corona española, es así que se surge el movimiento del TAQUI
ONQOY o canto de la enfermedad surgido en Huamanga (Perú) hacia 1560 que
propugnaba el rechazo del Dios occidental y cristiano impuesto de manera violenta y
coercitiva a la población indígena andina como consecuencia de la conquista española del
Perú, liderado por los sacerdotes incaicos, su máximo líder fue JUAN CHOCNE, y dos
mujeres que se apodaban maría Magdalena y santa maría, estos iban de pueblo en pueblo
predicando la religión indígena.
su argumento fue el siguiente según (MILLONES, 2017)
“los sermones de predicadores indígenas postulan que el abandono de las
huacas era un castigo de sus dioses prehispánicos, discurso que motivó la
recomposición de los culos huacas, los cuales se establecían en lugares sagrados
(espacios geográficos).
A partir de esta interpretación de la peste de viruelas
(Muru Onqoy), y su asociación directa a la religión española, al Dios Cristiano,
las ceremonias andinas recobran una mayor adherencia y característica ideológica,
debido a que se adoraba a un Dios andino y se ofrendaba con figuras católicas,
demostrando un rechazo al cristianismo y un acercamiento al movimiento
mesiánico del Taki Onqoy. Entonces, la ceremonia del Taki Onqoy recobra vida,
significa sanación a los males españoles, ofrenda a sus dioses prehispánicos la
renovación del mundo, por eso la asociación directa del Taki Onqoy como
movimiento mesiánico a la interpretación del Pachakuti y la necesidad de recobrar
sus costumbres, cultos y creencias, en este sentido, el poder y fuerza de los dioses
se sustenta en los propios creyentes.”
Este movimiento se basaba en la práctica de cantos, bailes, ritos que parecían haber sido
poseídos danzando descontroladamente o muchas veces se tiraban piedras al cuerpo con
el fin de purificar sus almas, algunos incluso se suicidan lanzándose a los ríos como
ofrenda a sus dioses, sí el cronista Cristóbal de Molina escribe:
hubo muchos indios que temblaban y se revolcaban por el suelo; y otros tiraban de
pedradas como endemoniados, haciendo visajes, y luego reposaban y llegaban a él
con temor y le decían que había y sentía; y respondía que la huaca fulana se le
había entrado en el cuerpo; y luego lo tomaban en brazos y lo llevaban a un lugar
diputado, y allí le hacían un aposento con paja y mantas. Y luego le embijaban, y
los indios le entraban a adorar con carneros, molle, chicha, llipta, mullu y otras
cosas. Y hacía fiesta todo el pueblo, de dos y tres días, bailando y bebiendo e
invocando a la huaca que aquel representaba y decía tenía en el cuerpo, y velando
de noche sin dormir. (…) Otros se encerraban en sus casas a piedra seca y daban
alaridos y otros se despedazaban y despeñaban y mataban, y otros se echaban a
los ríos ofreciéndose a las huacas (…). Las huacas andinas (…) descendieron sobre
los indígenas, los poseyeron literalmente, entraron en sus cuerpos e hicieron a los
posesos temblar, caerse y bailar como locos.
Es por ello que los españoles vieron en este movimiento un problema para la
evangelización de la fe cristiana, por los actos que cometen, ellos pensaban que estos
rituales eran impuros, satánicos, en realidad para los españoles todo tipo de adoración que
no sea al del cristianismo era erigía, no dudaron en perseguir, matar ejecutar a sus los
indígenas principalmente los sacerdotes que llegaban a practicar este tipo de cultos o
ceremonias.
Claro está que los indígenas se resistieron ante los españoles, tanto fue así que los
indígenas hacían cultos A sus dioses a escondidas especialmente en las noches, o en las
madrugadas, no fue necesario para ellos un templo o un lugar adoratorio porque en ellos
residía el templo cada indígena era un templo adoratorio así que podían reunirse en
cualquier lugar y empezar su culto a sus huacas, al primer indígena que llegaba a
extasiarse (convulsionar), por las danzas, por los cantos, por los movimientos que
practicaban y por la injerencia de la coca lo ponían en un lugar que preparaban de paja y
mantas porque decían que se había reunido con un huaca y empezaban a dar ofrendas
como la chicha, la coca, el maíz, y algunas ofrendas que los españoles habían traído al
mundo indígena.
Uno de los perseguidores de esta rebelión fue, Cristóbal Albornoz (el extirpador de la
idolatría en el siglo XVI) en relación al Taki Onqoy o Enfermedad del Canto, fueron
perseguidos y asesinados, algunos quemados en la hoguera otros descuartizados como
Tupac amaru II, Juan Chocne expandió esta resistencia religiosa hasta Bolivia donde fue
descubierto junto con las dos acompañantes mujeres santa María y María Magdalena; debo
de resaltar estos nombres religiosos de estas mujeres, estos sobrenombres se supieron con
el fin de no ser descubiertas por los españoles y también podemos hablar de la
transculturización o la mezcla de culturas que se dio en el Perú aunque no fue de forma
natural sino represivamente pero que hasta la actualidad se conserva algunas prácticas
costumbristas del nuestros antepasados. Volviendo al punto inicial al ser descubierto Juan
Chocne fue ejecutado por Cristóbal de Albornoz dando así el fin de esta resistencia en el
año de 1562.

CONCLUSIÓN
El movimiento del TAKI ONKOY (canto de la enfermedad) fue una resistencia religiosa
que busco hacer prevalecer y revalorar su religión e idealismo más no recuperar sus
territorios porque estos ya estaban perdidos, a pesar de la evangelización y la persecución
por parte de los españoles, este movimiento busco las maneras más astutas de ganar este
sublevación ideológica, con las danzas, los cantos, etc, claro ejemplo tenemos a la danza
de tijeras que en sus escritos Jose maría Arguedas nos brinda otra forma de concebir este
movimiento.
los indígenas supieron ser muy latentes a la hora de adorar a sus dioses que asta en la
actualidad muchos pueblos practican el culto a los dioses indígenas como el inti Raymi
celebrado cada 24 de junio quien es el dios principal del imperio inka. también podemos
ver los rezagos de este movimiento en la adoración de los Apus.
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